lunes, 6 de abril de 2009

espitalia

hola,
he leido el articulo sobre Italia y España, lo que se dice de Italia ya lo sabìa, porque yo vivo en ese paìs y desgraciadamente ya me habìa dado cuenta de que la politica estaba empapada de corrupciòn, tras cinuenta años (desde el principio de la repùblica) de gobierno de la democracia cristiana, donde los intereses privados prevaleceban sobre el interès comùn. la primera vez que fuì a España era la fin de los años ochenta, y el paìs estaba luchando para reactivarse tras los años del franquismo. Volvendo a España en los años siguientes siempre apreciaba las novedades positivas que encontraba, la economia se restablecìa, el paìs se renovaba, hasta los recientes años de Zapatero en que pensè que España habìa superado a Italia, economicamente, politicamente y socialmente tembièn.
Asì me sorprendiò leer que España tambièn està en esa situaciòn especialmente si hablamos de regiones como Cataluña, que yo veìa como un modelo de desarrollo; en cambio parece que Josè Montilla sea nì menos del pero politico italiano. Hace un año èl fuè en Cerdeña envitado por el pasado presidente Soru a participar a una cumbre sobre las autonomìas y pensaba que Montilla y Cataluña fueran un buen ejemplo de imitar.Seguro hay que abrir los ojos, tal vez lo que vemos es lo que quieren que se vea y no es siempre la verdad.
hasta luego

3 comentarios:

Héctor Ríos Santana dijo...

Hola Giusi,

Gracias por tu resumen. La verdad es que a mí también me ha sorprendido mucho el artículo. Parece, como tú dices, que en realidad vemos sólo lo que quieren que veamos, y así manejarnos como quieran. Esto nos debería hacer pensar un poco más sobre los intereses internos de la política y de los políticos.

Héctor Ríos Santana dijo...

Hola Giusi,

Gracias por tu resumen. La verdad es que a mí también me ha sorprendido mucho el artículo. Parece, como tú dices, que en realidad vemos sólo lo que quieren que veamos, y así manejarnos como quieran. Esto nos debería hacer pensar un poco más sobre los intereses internos de la política y de los políticos.

Giuseppina Fruttu dijo...

muy bien